El piloto mexicano Sergio Pérez tuvo un complicado Gran Premio de Gran Bretaña y acabó en el fondo de la parrilla, en el lugar 17, debido a que protagonizó un contacto del que ya no pudo recuperarse.

El conductor de Racing Point inició en el puesto 15 y tras el semáforo verde se colocó décimo cuarto en el Circuito de Silverstone, en donde aspiraba terminar dentro de la zona de puntos y por ello peleó.